jueves, 7 de junio de 2012

La Gramática Generativa a través de la Mirada de la Lingüística


Es propicio agradecer a Dios y a la Virgen por permitir compartir con tan selecto grupo, esta disertación que lleva por título GRAMÁTICA GENERATIVA A TRAVÉS DE LA MIRADA DE LA LINGÜÍSTICA; y con  todos ustedes, personas de primera línea, que han asumido la lingüística como parte de la  vida o simplemente curiosos por lo que pueda publicarse acá.  Cabe recordar que la lingüística ha sido catalogada como una ciencia blanda o inexacta. Ya que  una serie de teorías abarcan todos los aspectos relacionados con  la lengua. Vista así pareciera casi una osadía revisar algunos aspectos que  se relacionan con las teorías de Noam Chomsky y sus universales lingüísticos. Sin embargo, se intentará dilucidar en base a autores y postulados, sí realmente la llamada gramática generativa  puede ser aplicada a todas las lenguas.
 Ahora bien, desde la óptica de los estudios  lingüísticos,  resulta  interesante plantearse varias interrogantes:  ¿Cómo desarrollar una gramática capaz  de dar respuesta a las necesidades de la cada una de las lenguas del mundo?, ¿qué pautas establecer desde la lingüística como elemento dinamizador y fundamentada en los procesos reales del lenguaje? y ¿cuáles pueden ser los elementos que pueden ser desechados por irrelevantes o más aun cuales son las fórmulas propuestas para cumplir con la gramática universal del lingüista norteamericano?
 De lo anterior, sin duda, se desprende una nueva interrogante ¿cuáles son las bases que tienen otros estudiosos de la lengua para señalar la posibilidad o no de la gramática generativa? Es indudable que quien se las presenta no puede por si solo afirmar o negar  la veracidad de   las teorías  de Chomsky sin caer en lo absurdo y la arrogancia, propias de quien cree que por leer un poco ya es experto en la lingüística. En respuesta a estas cuestiones, y como resulta de interés colectivo, se cree pertinente,  a la luz de la  razón, citar y comparar  a través de la presente disertación la visión que al respecto presenta Halliday en su obra El Lenguaje como Semiótica Social: la interpretación social del lenguaje y del significado (1994). En ella se concentra de forma clara la postura de este autor frente al proceso del lenguaje, que reúne las perspectivas de un sistema de tres estratos: la gramática, la semántica y la fonología (pág. 55). Contiene, además,  palabras cargadas de fuerza, radicalidad, y certeza, que asumidas desde la gramática generativa  se pudieran ver reducidas a esquemas matemáticos.  En este sentido, hombres y mujeres, de distintas visiones, encuentran en las teorías sobre la lengua, desarrolladas  por estos la  inspiración para sus proyectos de transformación de la lingüística, destacan, entre otros: M.A.K Halliday (1978); Navaja de Occan (1987); Langacker (1991);   Lakoff y Johnson (1981). Ellos siguen ideas que han tenido  un impacto positivo en el mundo de los estudios lingüísticos. Cabe destacar que parte de las teorías propuestas por Noam Chomsky  tiene una vigencia incuestionable. Ejemplo de ello, la relativa al innatismo y los procesos de adquisición del lenguaje. Sobre este particular ningún autor  presenta discrepancias sustentadas en aspectos fiables.
      Sin embargo, al revisar la gramática generativa (1965)  surgen una serie de cuestionamientos que han dejado en una situación de difícil defensa de la teorización del lingüista norteamericano. Al  respecto  de ello, éste plantea la universalidad de la gramática como un producto propio de cada lengua. Es así como, se plantea entonces los llamados universales lingüísticos. Es decir, ¿qué en un mundo en el cual aún no se han contabilizado las lenguas, y más aún,  muchas lenguas no poseen representación gráfica como el caso del Romaní o lengua de los gitanos, según la teoría generativista ha comprobado que con un análisis sintáctico matemático  arbóreo posee rasgos universales? Surge la duda lógica ¿cómo? La disertación de las teorías de  Chomsky sobre la gramática generativa transformacional. Resultan ampliamente  cuestionadas y rebatidas por Halliday. A decir que: una teoría funcional no es una teoría sobre los procesos mentales que concurren en el aprendizaje de la lengua materna; es una teoría acerca de los procesos sociales que confluyen en él (pág.29). En consecuencia la adquisición de la lengua materna es resultado según el autor de la interacción con los miembros de una sociedad o comunidad de habla. Nadie niega la capacidad innata.
              En  cualquier acción que se produzca sonido con un propósito definido (llamar la atención) es  lenguaje. Y eso no se puede analizar desde la sintaxis. Es así como para Halliday (pág.33 - 34) el lenguaje tiene que interpretar todas las experiencias, reduciendo todos los aspectos  del mundo que rodea al hablante. Además, tiene que expresar las relaciones lógicas elementales. Hacer énfasis en la participación  de acuerdo con los lineamientos del discurso.  Todo ese proceso ocurre de forma simultánea. Es imposible pensar y hablar o viceversa. Son una especie de dicotomía evocando a Saussure (1916). En este mismo orden de ideas, las teorías del contexto de la comunicación propuesta por Searle (1969) y Austín (1962) en las cuales se describe las perspectivas del hecho lingüístico. Se dice que está determinado  por una serie de procesos sociales y psicológicos que entran en juego al momento de la comunicación.  Entonces  resulta obvio a decir de Berruto (1979) que estos hallazgos debilitan considerablemente  la teoría de  actuación propuesta por Chomsky. Es oportunisimo recordar que  estos han contribuido a los estudios pragmáticos.   De Alzuru (1992) sostiene que no se puede seguir oponiendo la noción de competencia lingüística a la de actuación, ya que junto a ella, hace falta una competencia comunicativa que permita evaluar la escena para poder actuar correcta y apropiadamente.  Se deduce que es improbable que una gramática universal sea capaz de describir  los contextos comunicacionales, puesto que influyen en él aspectos de índole cultural claramente diferenciados de una cultura a otra.
             Ahora bien, para Navaja de Occam, las condiciones que debería cumplir toda buena teoría son tres: primero, economía; es decir de todas las teorías que explican igualmente bien un mismo conjunto de hechos es preferible la más simple. Segundo; motivación o neutralidad, se refiere al hecho de que los esquemas y conceptos propuestos deben estar justificados en hechos bien establecidos, independientes de los hechos que se pretendan estudiar y suficientemente generales o sin simplemente hipótesis ad hoc.    Y por último, la predictividad; la teoría debe permitir conocer o anticiparse a hechos que vayan más allá de lo puramente observado. Es decir, que dicha teoría no sea una pura descripción de lo observado con otras palabras diferentes de las utilizadas para describir dichos hechos.    Esta aparente digresión, permitirá explicar el meollo  de los aspectos no universales que han sido propuestos por el lingüista norteamericano. Es así como, el mismo  Navaja de Occam   refuta con hechos  a través del siguiente ejemplo: entre las lenguas del mundo se  encuentran diversidad en el orden sintáctico dominantes en cada lengua: SVO, VSO, SOV, VOS,... (V = Verbo, S = Sujeto, O = Objeto). Por lo que el orden sintáctico SVO no es universal (de hecho SOV parece ser el más frecuente). Como es sabido Chomsky acepta que una cláusula se divide en un sintagma nominal sujeto y un predicado verbal. Sin embargo las lenguas VSO (y OSV) representan un problema porque en ellas aparentemente el sujeto rompe la continuidad del predicado verbal.
             Lo anterior  plantea un grave problema en los diagramas de flechas de los análisis sintácticos tan típicos de la gramática generativa. Para solucionar este y otros problemas Chomsky propuso que la lengua consta de dos componentes la forma superficial (o exteriorizada) o E-lengua, es decir, lo que se dice y lo que aparece descrito en las gramáticas y por otra parte el esquema mental profundo subyacente a una frase o estructura profunda (interirizada) I-lengua. Así ,según Chomsky, para explicar la sintaxis se  requiere siempre ambos niveles.   Apoyado en esta idea Kayne (1994) propone que la E-lengua puede mostrar SVO, SVO, VSO, SOV, VOS,... mientras que la I-lengua universalmente tiene estructuras SVO, esto soluciona el problema de los esquemas sintácticos, pero sugiere que una proposición muy fuerte viene a decir que los hablantes de lenguas VSO (como las lenguas semíticas, el bereber y las lenguas mayas) sintetizan las frases según SVO de una manera sumamente antinatural las reconvierten mentalmente en otro tipo.  “El hombre vio a la mujer”  es lo que piensa, pero dice, “el mujer vio a la hombre”.
             Como si lo anterior fuera poco, Langacker. (1991: 518,n.8), sostiene que a pesar de que Chomsky hace uso de la lingüística cognitiva, ésta postula que carece de sentido contemplar la gramática como un mecanismo que manipula las estructuras puramente formales y que no remite ni al significado ni a la fonología, que, en el fondo, son los dominios esenciales del lenguaje.  Como interesados en la lingüística y sus enfoques metodológicos  se debe estar claro que desde el principio todas las teorías  siempre han tenido repercusiones en la ciencia del lenguaje. En todas las épocas, los lingüistas  han influido en la concepción que el mundo posee sobre la misma. Si algo se requiere tener presente es que, el teórico norteamericano Noam Chomsky  hizo grandes aportes a la lingüística.  Y que su posición sobre la adquisición del lenguaje es, casi, mundialmente aceptada. 
 Lo que se le discute es el hecho de estar  ante una  realidad a la que ningún estudioso de la lingüística puede sustraerse, y es que la gramática no tiene un carácter universal porque las lenguas son diferentes sintáctica y morfológicamente hablando. Y además, el contexto social, cultural y situacional  de los procesos de la comunicación no son de ninguna manera universalmente iguales. A pesar de vivir en el siglo XXI y en  un mundo globalizado. Por eso, todo lingüista  responsable está llamado   a implicarse en este ámbito de la realidad de los procesos lingüísticos. Por último, y en razón del espacio, se les quiere  convidar a investigar la realidad de las teorías que engloba la lingüística moderna. No todo está dicho, no todo está comprobado. Es posible que este sueño, para muchos sea  una utopía en medio de la complejidad de la lengua. Pero es factible que alguno de los lectores, si se interesa realmente pueda postular la verdad de la ciencia de la lengua.  
 Gracias por leer mis reflexiones. 

 FUENTES CONSULTADAS

     De Alzuru, C. (1992).  Lingüística aplicada. Caracas: Universidad Nacional Abierta.

      Cuenca, M. y Hilferty, J. (1999) Introducción a la lingüística cognitiva. Barcelona: Editorial Ariel lingüística.

      Halliday, A. (1994)  El lenguaje como semiótica socialLa interpretación social del lenguaje y del significado. Bogotá: Fondo de cultura económica Ltda.

      Moure, T. (2001) Universales del lenguaje y linguo- diversidad: Barcelona: Ariel lingüística.

      Delmastro, A.; Salazar, L. y  Batista, J. (2003) Una aproximación al pensamiento  racionalista en Chomsky. Artículo. Revista Lingua  Americana. Año VII Nº 12, 61-85    


3 comentarios:

  1. ¡Qué bueno estimado compañero de oficio! ¡Enhorabuena! Gracias por compartir tus conocimientos.

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    1. Interesante este artículo me hizo recordar cierta clase de retórica en el postgrado.... jajaja...éxito amigo

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