domingo, 17 de junio de 2012

Reseña de la obra “Sintaxis: el siglo XX”



         Saludos, esta publicación tiene por objeto dar a conocer una obra de la autora venezolana Carmen Luisa Domínguez. Es importante dejar en claro que, la reseña es un análisis mío y, cualquier observación o crítica ha de recaer sobre mí. La idea es resaltar los trabajos  de estudiosos de la lingüística y sus áreas integrales. Espero sea de su agrado y dejen sus comentarios.
            Toda corriente lingüística y sus ramificaciones, tiene un origen común en  Saussure, ya que, él propuso una serie de postulados que reenfocaron la visión de la lengua hasta entonces. Sus dicotomías impulsaron la creación de escuelas y círculos de lingüística no solo en Europa, sino también, en Estados Unidos y aunque haya quien proteste sus teorías, no se puede hablar de la lingüística sin apoyar o criticar los postulados del llamado padre de la lingüística moderna. Sobre este particular, a finales del siglo pasado, (XX), la  Dra. Carmen Luisa Domínguez Mujica publicó,  un texto producto de años de investigación y del estudio minucioso de la sintaxis y sus corrientes epistemológicas que, sobre este aspecto de la  lengua se han desarrollado en el mundo occidental. En tal sentido, la misma autora en el prefacio se refiere a su obra como el intento de exponer aspectos importantes de la sintaxis (p. 11).  Por consiguiente el texto se presenta desde el punto de vista estructural; en cinco partes, objetivos y las  teorías de la sintaxis; el estructuralismo americano, de la  gramática general a la generativa; la sintaxis de las funciones y la sintaxis.
            Para efectos de la presente reseña se pretende, esbozar  de forma general, cada una las corrientes inmersas dentro de los estudios de la sintaxis desde la perspectiva de la autora, puesto que propone reflexiones que resultan de interés para los estudios de la sintaxis desde el punto de vista lingüístico y sus teorías subyacentes. En el apartado dedicado a los objetivos y las teorías de la sintaxis, se presentan conceptualizaciones que permiten verificar dos corrientes, a decir, la estructuralista y la funcionalista. Cabe mencionar que la visión impuesta por la teorización de Chomsky en los años sesenta referida al componente sintáctico como el procesador de la experiencia humana o dicho desde el punto de vista pragmático la visión del mundo de los seres de habla en el acto comunicacional, cambió definitivamente la idea que la gramática sólo representa el arte de hablar bien o escribir bien. Surge la necesidad de  evocar a Saussure y sus aportes a la lingüística general y por ende a la sintaxis en particular, al recordar que la lengua es un sistema que permite la expresión de la cual se ha hecho mención más arriba. Ahora bien Chomsky  basándose en las teorías cartesianas parte de la idea de la gramática como un conjunto finito que se combina de forma infinita y que permite la comunicación entre los hablantes de una lengua.
            En tal sentido, en estos postulados de Chomsky surge la llamada gramática generativa, ya hemos conversado sobre ella, la cual parte de la idea de una gramática aplicable a todas las lenguas del mundo, es decir, una sintaxis universal. Sin embargo, los estudios  sobre la sintaxis no giran en torno a los postulados chomskianos, puesto que el Círculo Lingüístico de Praga en 1929, propuso el primer acercamiento a la teoría funcionalista de la lengua. Cabe recordar entonces que según los funcionalistas la lengua es una capacidad social. En el capítulo dedicado al estructuralismo americano a través de sus principales teóricos y por ende los postulados que lo sustentan como corriente dentro de la lingüística en el aspecto sintaxis. Un dato curioso, es la adjetivación dada por la autora a cada uno de los miembros de esta corriente. Dentro del estructuralismo se observa la rigurosidad como una característica determinante de ésta. Resulta oportuno recordar  que el estructuralismo americano surge como una respuesta al europeo, y su principal tarea es la de describir las lenguas indoamericanas, es así como, Hockett (1974) propone la necesidad de buscar una gramática diferente, que permita la descripción de las lenguas indoamericanas.
            Al respecto,  Sapir (1975) expresa que la lengua es variable y por consiguiente posee rasgos únicos e irrepetibles en cada ser humano. Lo antes expuesto le sirvió al estructuralismo americano para describir las características de las lenguas foráneas al inglés americano, es decir, a las lenguas amerindias. Por otro lado las descripciones realizadas se basaron en el carácter sincrónico y no diacrónico ya que dichas lenguas no poseían registros escritos que permitieran analizar la variación histórica de las mismas.  Harris, Bloomfield, Hockett y Boas, junto a Sapir, marcaron las líneas de una corriente sintáctica, de tipo estructuralista e inmersa en las corrientes descriptivistas de la lingüística desarrollada hasta la mitad del siglo pasado en Norte América. En la misma línea, la autora presenta un recorrido por la sintaxis de las formas, es decir, de la gramática general a la generativa propuesta por Chomsky en los años sesenta, y, que cambió la manera de ver el estudio de las estructuras gramaticales. La lingüística transformacional propuesta en el pensamiento y teoría de  Chomsky mantiene un criterio racionalista y cognitivo, porque se dirige específicamente a la interpretación razonada e intelectual del proceso de la lengua y el lenguaje, siendo fundamental la representación de una actitud procedimental,  la cual surge como  producto de una labor práctica. Debido a la interacción constante entre el pensamiento y la praxis verbal.
            Es indudable que la actividad  racionalista como su nombre lo indica
está condicionada por estructuras básicas innatas, derivadas de la capacidad  hemisféricas de asimilar la información, permitiendo la adquisición de experiencias empíricas que al ser almacenadas en el cerebro puedan exteriorizarse a través del habla y el lenguaje. Ambos procedimientos involucran a su vez, la existencia de una postura mentalista en Chomsky, porque reflejan un postulado teórico del lenguaje y el aprendizaje.  En este contexto, el proceso cognitivo se le  vincula a la asimilación de los datos como punto de partida para incorporar el papel de las capacidades intelectuales para trasladar las estructuras simbólicas como a las formales, tal es el caso de la gramática que se apoya en la intuición como referente teórico-cognitivo de Chomsky. Cabe acotar, que las estructuras lingüísticas del ser humano, generan nuevos conocimientos, por intermedio del razonamiento deductivo y partiendo de esta situación,  surge la teoría chomskiana y la conductista. 
            La primera se sustenta en un criterio racionalista y cognitivo, que define al proceso lingüístico transformacional y por ende hace énfasis en la relación del pensamiento y del lenguaje, promoviéndose así la complejidad del pensamiento racionalista clásico, para dar paso a una labor cognitiva que trasciende, cuando el lenguaje logra convertirse en un proceso articulado con una estructura que genera la posesión de conciencia o conocimiento en el momento de desarrollarse la labor lingüística. De manera similar,  el concepto de innatismo se encuentra presente en el ser humano porque la estructura mental del individuo mantiene un principio generativo de actividades lingüísticas, en la que el concepto de innatismo  se concreta en que los elementos innatos determinan el desarrollo intelectual del individuo, permitiéndole canalizar su pensamiento y habilidades en el manejo de códigos especializados  como el lenguaje, especificándose una dicotomías en cuanto a la influencia de los elementos que nacen con el sujeto y los adquiridos en el medio donde éste convive.
            Una vez revisado algunos aspectos de la gramática generativa transformacional de Chomsky, parece justo revisar ciertos rasgos o características que posee la sintaxis funcional. Al respecto, Domínguez define a esta corriente como la que se ocupa de establecer las unidades que intervienen en el discurso (p.95), es decir, que su campo de acción es el nivel discursivo de los procesos comunicacionales que se producen en un contexto determinado de la cadena interaccionar. En consecuencia la sintaxis funcional toma en consideración los postulados dicotómicos de Saussure. De igual forma, incluye dentro de la sintaxis funcional, al Círculo Lingüístico de Praga,  es de recordar que este grupo de estudiosos de la lingüística determinaron que la predicación representa un acto sintagmático, que permite la aparición de la clausula, por consiguiente es el acto de habla en sí mismo. Pero en estudios posteriores le agregaron a través de Mathesius, afirma que la oración es una cadena sintagmática que posee estructura y jerarquía.
             Halliday , postula una gramática de la lengua y del habla. En tal sentido, plantea la diferenciación de ha de existir entre lo lexicogramatical, lo fonológico y lo textual. Para lo cual plantea una analogía entre éstos, es decir, que  a una oración le corresponde lo lexicogramatical, a una sílaba lo fonológico y al texto al sistema semántico. Si bien es cierto que no se puede desligar totalmente uno del otro, no se puede pretender que sólo lo lexicogramatical es parte de la oración, o que lo textual implica un segmento único de la semántica. Y aunque pareciera contradictorio, la respuesta es simple, ninguna persona produce un texto de forma aislada o seccionada, puesto que la enunciación implica una especie de entramado entre lo fonológico, lo lexicogramatical y lo textual propiamente dicho. En consecuencia las teorías de Halliday buscan no un punto de encuentro entre estos sistemas, sino la clarificación de lo que realmente es la significación dentro de la producción tanto de  forma oral como escrita. Resulta interesante el hecho de que el sistema textual consta de dos partes, a decir, el sistema  temático y el de información. Éstos contribuyen a la estructuración interna del texto. Y el sistema temático se manifiesta a través del lexicogramatical. La escuela inglesa determinó que este sistema es el encargado de expresar el contenido de una clausula. Por consiguiente tratar de desligar una oración del cotexto, parte superficial del texto, y el contexto no puede de forma alguna representar el significado real de un texto. 
Otro aspecto destacado por la investigadora, es la delimitación que al parecer hace a título personal de lo que para ella es la sintaxis. Expresa que la sintaxis es todo un componente discursivo del que dispone cada ser de habla, y el estudio del modo de articulación de los mensajes, y, que la gramática debería estar enmarcada hacia la descripción acertada de la competencia lingüística. Concluye diciendo que la sintaxis cumple una serie de tareas que giran en torno a la semiología del discurso, al tener  como función describir y explicar opciones estructurales, reglas sistémicas y las características del sistema como tal.  Se puede determinar entonces que la Dra. Domínguez parte de un hecho histórico para llegar a expresar su apoyo a las teorías funcionales sistémicas de los actos de habla  y por ende enmarcada dentro de los estudios discursivos.    
REFERENCIAS CONSULTADAS
Domínguez M., Carmen L. (1998). Sintaxis: el siglo XX. Mérida: Universidad de Los Andes. Consejo de desarrollo científico, humanístico y tecnológico.

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