Es propicio
agradecer a Dios y a la Virgen por permitir compartir con tan selecto grupo, esta disertación
que lleva por título GRAMÁTICA GENERATIVA A TRAVÉS DE LA
MIRADA DE LA LINGÜÍSTICA; y con todos
ustedes, personas de primera línea, que han asumido la lingüística como parte de la vida o simplemente curiosos por lo que pueda publicarse acá.
Cabe recordar que la lingüística ha sido catalogada como una ciencia blanda o inexacta. Ya que una serie de teorías abarcan todos los
aspectos relacionados con la lengua. Vista así pareciera
casi una osadía revisar algunos aspectos que
se relacionan con las teorías de Noam Chomsky y sus universales
lingüísticos. Sin embargo, se intentará dilucidar en base a autores y
postulados, sí realmente la llamada gramática generativa puede ser aplicada a todas las lenguas.
Ahora
bien, desde la óptica de los estudios lingüísticos, resulta interesante plantearse varias interrogantes: ¿Cómo desarrollar una gramática capaz de dar respuesta a las necesidades de la cada
una de las lenguas del mundo?, ¿qué pautas establecer desde la lingüística como
elemento dinamizador y fundamentada en los procesos reales del lenguaje? y
¿cuáles pueden ser los elementos que pueden ser desechados por irrelevantes o más
aun cuales son las fórmulas propuestas para cumplir con la gramática universal del
lingüista norteamericano?
De lo
anterior, sin duda, se desprende una nueva interrogante ¿cuáles son las bases que
tienen otros estudiosos de la lengua para señalar la posibilidad o no de la
gramática generativa? Es indudable que quien se las presenta no puede por si
solo afirmar o negar la veracidad
de las teorías de Chomsky sin caer en lo absurdo y la
arrogancia, propias de quien cree que por leer un poco ya es experto en la
lingüística. En respuesta a estas
cuestiones, y como resulta de interés colectivo, se cree pertinente, a la luz de la razón, citar y comparar a través de la presente disertación la visión
que al respecto presenta Halliday en su obra El Lenguaje como Semiótica Social: la interpretación social del lenguaje y del significado (1994). En
ella se concentra de forma clara la postura de este autor frente al proceso del
lenguaje, que reúne las perspectivas de un sistema de tres estratos: la
gramática, la semántica y la fonología (pág. 55). Contiene, además, palabras cargadas de fuerza, radicalidad, y
certeza, que asumidas desde la gramática generativa se pudieran ver reducidas a esquemas
matemáticos. En este sentido, hombres y mujeres, de
distintas visiones, encuentran en las teorías sobre la lengua, desarrolladas por estos la
inspiración para sus proyectos de transformación de la lingüística,
destacan, entre otros: M.A.K Halliday (1978); Navaja de Occan (1987); Langacker
(1991); Lakoff y Johnson (1981). Ellos siguen ideas que
han tenido un impacto positivo en el
mundo de los estudios lingüísticos. Cabe destacar que parte de las teorías
propuestas por Noam Chomsky tiene una
vigencia incuestionable. Ejemplo de ello, la relativa al innatismo y los
procesos de adquisición del lenguaje. Sobre este particular ningún autor presenta discrepancias sustentadas en
aspectos fiables.
Sin embargo, al
revisar la gramática generativa (1965) surgen una serie de cuestionamientos que han
dejado en una situación de difícil defensa de la teorización del lingüista
norteamericano. Al respecto de ello, éste plantea la universalidad de la
gramática como un producto propio de cada lengua. Es así como, se plantea
entonces los llamados universales lingüísticos. Es decir, ¿qué en un mundo en
el cual aún no se han contabilizado las lenguas, y más aún, muchas lenguas no poseen representación
gráfica como el caso del Romaní o lengua de los gitanos, según la teoría
generativista ha comprobado que con un análisis sintáctico matemático arbóreo posee rasgos universales? Surge la
duda lógica ¿cómo? La disertación de las
teorías de Chomsky sobre la gramática generativa transformacional.
Resultan ampliamente cuestionadas y
rebatidas por Halliday. A decir que: una teoría funcional no es una teoría
sobre los procesos mentales que concurren en el aprendizaje de la lengua
materna; es una teoría acerca de los procesos sociales que confluyen en él
(pág.29). En consecuencia la adquisición de la lengua materna es resultado
según el autor de la interacción con los miembros de una sociedad o comunidad
de habla. Nadie niega la capacidad innata.
En cualquier acción que se produzca sonido con un propósito definido (llamar la atención)
es lenguaje. Y eso no se puede analizar
desde la sintaxis. Es así como para Halliday (pág.33 - 34) el lenguaje tiene
que interpretar todas las experiencias, reduciendo todos los aspectos del mundo que rodea al hablante. Además, tiene
que expresar las relaciones lógicas elementales. Hacer énfasis en la
participación de acuerdo con los
lineamientos del discurso. Todo ese
proceso ocurre de forma simultánea. Es imposible pensar y hablar o viceversa.
Son una especie de dicotomía evocando a Saussure (1916). En este mismo orden
de ideas, las teorías del contexto de la comunicación propuesta por Searle
(1969) y Austín (1962) en las cuales se describe las perspectivas del hecho
lingüístico. Se dice que está determinado
por una serie de procesos sociales y psicológicos que entran en juego al
momento de la comunicación. Entonces resulta obvio a decir de Berruto (1979) que
estos hallazgos debilitan considerablemente
la teoría de actuación propuesta
por Chomsky. Es oportunisimo recordar que estos han contribuido a los estudios
pragmáticos. De Alzuru (1992) sostiene que no se puede seguir oponiendo la noción de
competencia lingüística a la de actuación, ya que junto a ella, hace falta una
competencia comunicativa que permita evaluar la escena para poder actuar
correcta y apropiadamente. Se deduce que es improbable que una gramática universal sea capaz de
describir los contextos
comunicacionales, puesto que influyen en él aspectos de índole cultural
claramente diferenciados de una cultura a otra.
Ahora bien, para Navaja de Occam, las
condiciones que debería cumplir toda buena teoría son tres: primero, economía;
es decir de todas las teorías que explican igualmente bien un mismo conjunto de
hechos es preferible la más simple. Segundo; motivación o neutralidad, se refiere al hecho de que los esquemas y
conceptos propuestos deben estar justificados en hechos bien establecidos,
independientes de los hechos que se pretendan estudiar y suficientemente
generales o sin simplemente hipótesis ad hoc. Y por último, la predictividad; la teoría debe permitir conocer o anticiparse a hechos que
vayan más allá de lo puramente observado. Es decir, que dicha teoría no sea una
pura descripción de lo observado con otras palabras diferentes de las
utilizadas para describir dichos hechos. Esta aparente digresión, permitirá
explicar el meollo de los aspectos no
universales que han sido propuestos por el lingüista norteamericano. Es así
como, el mismo
Navaja de Occam refuta con
hechos a través del siguiente ejemplo: entre las lenguas del
mundo se encuentran diversidad en el
orden sintáctico dominantes en cada lengua: SVO, VSO, SOV, VOS,... (V = Verbo,
S = Sujeto, O = Objeto). Por lo que el orden sintáctico SVO no es universal (de hecho SOV parece
ser el más frecuente). Como es sabido Chomsky acepta que una cláusula se divide
en un sintagma nominal sujeto y un predicado verbal. Sin embargo las lenguas
VSO (y OSV) representan un problema porque en ellas aparentemente el sujeto
rompe la continuidad del predicado verbal.
Lo anterior plantea un grave problema en los diagramas de
flechas de los análisis sintácticos tan típicos de la gramática generativa. Para solucionar
este y otros problemas Chomsky propuso que la lengua consta de dos componentes
la forma superficial (o exteriorizada) o E-lengua, es decir, lo que se dice y
lo que aparece descrito en las gramáticas y por otra parte el esquema mental
profundo subyacente a una frase o estructura profunda (interirizada) I-lengua.
Así ,según Chomsky, para explicar la sintaxis se requiere siempre ambos niveles. Apoyado en esta idea Kayne (1994)
propone que la E-lengua
puede mostrar SVO, SVO, VSO, SOV, VOS,... mientras que la I-lengua universalmente
tiene estructuras SVO, esto soluciona el problema de los esquemas sintácticos,
pero sugiere que una proposición muy fuerte viene a decir que los hablantes de
lenguas VSO (como las lenguas semíticas, el bereber y las lenguas mayas)
sintetizan las frases según SVO de una manera sumamente antinatural las
reconvierten mentalmente en otro tipo. “El hombre vio a la mujer” es lo que piensa, pero dice, “el mujer vio a
la hombre”.
Como si lo anterior fuera poco,
Langacker. (1991: 518,n.8), sostiene que a pesar de que Chomsky hace uso de la
lingüística cognitiva, ésta postula que carece de sentido contemplar la
gramática como un mecanismo que manipula las estructuras puramente formales y
que no remite ni al significado ni a la fonología, que, en el fondo, son los
dominios esenciales del lenguaje. Como interesados en la lingüística y
sus enfoques metodológicos se debe estar
claro que desde el principio todas las teorías
siempre han tenido repercusiones en la ciencia del lenguaje. En todas
las épocas, los lingüistas han influido
en la concepción que el mundo posee sobre la misma. Si algo se requiere tener
presente es que, el teórico norteamericano Noam Chomsky hizo grandes aportes a la lingüística. Y que su posición sobre la adquisición del
lenguaje es, casi, mundialmente aceptada.
Lo que se le
discute es el hecho de estar ante
una realidad a la que ningún estudioso
de la lingüística puede sustraerse, y es que la gramática no tiene un carácter
universal porque las lenguas son diferentes sintáctica y morfológicamente
hablando. Y además, el contexto social, cultural y situacional de los procesos de la comunicación no son de
ninguna manera universalmente iguales. A pesar de vivir en el siglo XXI y
en un mundo globalizado. Por
eso, todo lingüista responsable está
llamado a implicarse en este
ámbito de la realidad de los procesos lingüísticos. Por último, y en razón del
espacio, se les quiere convidar a
investigar la realidad de las teorías que engloba la lingüística moderna. No
todo está dicho, no todo está comprobado. Es posible que este sueño, para
muchos sea una utopía en medio de la
complejidad de la lengua. Pero es factible que alguno de los lectores, si se
interesa realmente pueda postular la verdad de la ciencia de la lengua.
Gracias por leer mis reflexiones.
FUENTES
CONSULTADAS
De Alzuru, C. (1992). Lingüística
aplicada. Caracas: Universidad Nacional Abierta.
Cuenca, M. y
Hilferty, J. (1999) Introducción a la
lingüística cognitiva. Barcelona: Editorial Ariel lingüística.
Halliday, A. (1994) El
lenguaje como semiótica social. La interpretación social del lenguaje y del
significado. Bogotá: Fondo de cultura económica Ltda.
Moure,
T. (2001) Universales del lenguaje y
linguo- diversidad: Barcelona: Ariel lingüística.
Delmastro,
A.; Salazar, L. y Batista, J. (2003) Una aproximación al pensamiento racionalista en Chomsky. Artículo.
Revista Lingua Americana. Año VII Nº 12,
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