viernes, 10 de febrero de 2017

Hilaridad de un texto especializado




Saludos, a veces, se pretende presentar un trabajo, fruto de una valiosa investigación y dedicación, pensando que el lector está dentro de nuestra mente, que nuestras ideas son conocidas por todos. Sin embargo,  no es cierto. De allí que al redactar, se ha de considerar  todos los aspectos de nuestra investigación, presentada de forma ordenada, clara, precisa con sentido estricto del tema que planteamos. En consecuencia, debemos hilar las ideas, sin resultar, reiterativo, cacofónico o cualquier otro vicio de redacción en que se suele faltar al escribir.
Resulta válido recordar que un texto especializado, es el producto de revisión, investigación, lectura y redacción previa. Por consiguiente, el texto que recoge tu aporte sobre un tema, no se construye en una versión inicial. De allí que, las universidades que ofertan estudios de posgrado, tratan de promover la investigación y a la par, la producción escrita. Pero qué es la hilaridad de un texto escrito. Básicamente, es esa capacidad de relacionar una idea a lo largo de una producción escrita, sin perder el sentido de aquello que se quiere presentar. Para ello, se debe escribir como si el lector potencial, no tuviese idea alguna, sobre lo que pretendes dar a conocer, has de utilizar palabras que permitan mantener vigencia temporal, contexto definido, multiplicidad pública y soporte científico. 
Para aclarar un poco mas lo que he intentado explicarte, te dejo un vídeo de  Covadonga Talleres Literarios, el cual, presenta la hilación con un lenguaje cotidiano. Espero sus comentarios al respecto. 






jueves, 20 de septiembre de 2012

EL CONTEXTO EN LA LENGUA

       Saludos. En verdad me es grato retomar Lengualidades.En esta oportunidad pondré a la disposición de ustedes, aquello que creo, es decir, el contexto. Generalmente nos referimos a este aspecto como el entorno en donde ocurre en evento discursivo, como el  lugar que adorna lo que decimos, como el nicho que resguarda nuestra conversación. Y en verdad, el contexto es mucho más que eso. Para poder referirse a un contexto hay que considerar algunos elementos. Iniciemos por la lengua, que,  en sí misma es un contexto porque guarda identidad, la cual puede ser directa, cuando los interactuantes son miembros de una comunidad de habla. Indirecta al ser miembros de la misma lengua, pero separados por la región lingüística (un colombiano y un hondureño). Impuesta  cuando uno de ellos no pertenece a la lengua que se le exige le sirva de medio comunicativo. Y de este modo, quiero aclararles que sobre la identidad de la lengua como contexto, hay muchos otros puntos que considerar. 
       El espacio físico resulta ser el contexto más obvio por la facilidad que resulta ubicarle. Junto a éste, también se ubica el temporal, día, hora, lugar... El decir y el querer decir forman parte del contexto ideológico de los interactuantes. aquí entran en juego visiones individuales y colectivas de las personas. Lo que se dice significa algo pero,  del cómo se exprese depende tendrá o no las repercusiones esperadas por el que habla. Es justamente allí donde las personas tienen a olvidarse del contexto al momento de analizar lo dicho. 
      El contexto abarca o arropa la lengua y valida su verdadero significado así como, el arraigo de lo que decimos. Cuando hablamos ponemos de manifiesto nuestro propio ser y por ende somos el principal contexto de lo que expresamos. Nuestra manera de ver al mundo y las creencias generan en nosotros las posibilidades contextuales que nos identifican y clasifican como ser de habla. Dicho de otra manera, somos lo que decimos y lo sustentamos con nuestra propia personalidad. Por tanto sugiero, a modo personal, no limitar al contexto al simple adorno de las conversaciones de manera como lo plantean algunos autores. Porque no es igual saludar a un amigo que a un extraño, a un filipino que a un argentino, que dicho sea, asumimos sus rasgos lexicales como una manera de romper las distancias lingüísticas que les rodea. Por ello es normal que un extranjero haga uso de marcadores regionales para tratar de formar parte del contexto donde se desenvuelve como aspirante a ser adoptivo de una comunidad de habla. Son muchos los puntos a considerar cuando hablamos del contexto. Pronto les presentaré un resumen de postulados sobre este tema. 

domingo, 1 de julio de 2012

Del Español y sus Deformaciones


Estimadísimos lectores, haré un alto a nuestro recorrido por la Sociolingüística porque leí algo que me causó asombro y a la vez tristeza. En un diario de circulación nacional, en Venezuela, específicamente, Últimas Noticias, en su espacio Publicidad lo siguiente: Vea ¡HOY! A la Dip. Ana Elisa Osorio MIEMBRA de la Dirección Nacional de PSUV... Evidentemente, el término "MIEMBRA" es un destrozo de nuestra lengua. Tal fue el asombro que busque todas la posibilidades de justificar tal falta. A continuación,   les dejo todas las acepciones que para ese sustantivo registra el DRAE:  
miembro.
(Del lat. membrum).
1. m. Cada una de las extremidades del hombre o de los animales articuladas con el tronco.
2. m. pene.
3. m. Parte de un todo unida con él.
4. m. Parte o pedazo de una cosa separada de ella.
5. m. Arq. Cada una de las partes principales de un orden arquitectónico o de un edificio.
6. m. Mat. Cada una de las dos expresiones de una ecuación separadas por el signo de igualdad o de desigualdad.
7. com. Individuo que forma parte de un conjunto, comunidad o cuerpo moral.
~ podrido.
1. m. Sujeto separado de una comunidad o indigno de ella por sus culpas.
~ viril.
1. m. Pene del hombre.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados

 Entiendo que ciertas personas tratan de diferenciarse del grueso humano, sin embargo, hay cosas que resultan complicadas y hasta mal sonantes al hablar o al expresarnos. Este ejemplo me otorga la libertad de aclarar algunos detalles sobre nuestra lengua. Inicialmente los sustantivos, nombran entidades reales o abstractas, entre las reales, los nombres de personas, María, Mario, Ramón, Ramona. Entre las abstractas, miembro, músico, estudiante, y pare usted de cuantificar. No se puede ser miembra, música o estudianta debido a que estos son epicenos, eso significa que no poseen determinación personal. Por tanto, no podemos en favor del feminismo, lo cual es muy respetado, ya que la igualdad es algo que apoyo y además espero sea una realidad. Pero nada justifica dañar nuestro idioma. Si seguimos tratando de hacer diferencias terminaremos aislados. Les daré un ejemplo, México mantuvo por mucho tiempo un marcado acento de sus rasgos léxicos, ese pequeño detalle, abrió la posibilidad de quedarse solos y requerir traductores en un lapso de 50 años, por esa vía se dirige Argentina, por cambiar la sílaba tónica. Y que quede claro, no es una cuestión de dependencia sino de pertenencia. Todos estarán de acuerdo, salvo algunos, que somos una comunidad lingüística  bien compacta. Sería una lastima quedar fuera de ella por luchas mal enfocadas. 
La igualdad sexual o de género, como suelen llamarle, no se gana cansando al hablante o al lector: estudiante y estudianta, músico y música, miembra y miembro. Esa forma errada de hacerse notar, a mi parecer, causa mayor discriminación porque indirectamente, produce aversión en aquel que tiene que expresarse. Imaginemos una novela de Julio Cortázar, "Rayuela", teniendo que diferenciar entre unos y otros. No tiene sentido, en caso de apoyar eso, les propongo hacer una lista de sustantivos neutros, es decir que no tengan género. Aquí algunos que me ocurren: estudiante(neutro) estudianta(femenino) estudianto (masculino); docente (neutro), docenta (femenino), docento (masculino). 
Esos ejemplos los escribí para que lean y vean lo feo y mal sonantes que podemos llegar a ser si continuamos DAÑANDO nuestra maravillosa lengua. Disculpen el grito.  Tratemos de defender una unidad lingüística, el español o castellano, como prefiramos, ya que son sinónimos, es decir lo mismo. Hasta la próxima publicación   

lunes, 25 de junio de 2012

Sociolingüística


     Saludos estimadísimos lectores de este sencillo espacio dedicado a la promoción y apoyo decidido a la lingüística. Por esta enunciación, cuya teoría analizaremos en una próxima publicación, surgió  la idea de definir cada una de las disciplinas que conforman la ciencia del estudio de la lengua. A propósito de la lengua, aprovecho para aclarar algo que siempre ha causado confusión.El área e interés de la lingüística es la lengua, pero no entendida como idioma sino como entendida como entidad y apropiación del ser humano. De allí, pues, no estamos interesados en analizar el impacto de ella en la sociedad, porque eso es trabajo de la sociología. Sin embargo, existe una rama del estudio de la lengua, que   investiga el cómo se emplea y delimita ésta en un contexto o fragmento de la sociedad. 
         Justamente la Sociolingüística,  ha hecho grandes aportes a los estudios de la lengua desde una perspectiva social. Es por ello que me pareció oportuno iniciar este recorrido  ella. Y con miras a no cansarlos, decidí dividir en tres publicaciones todos lo que implica la Sociolingüística y sus correlaciones con otras áreas. Hoy, mi hoy que será definitivamente diferente al tuyo, dependiendo del día en que abras esta tira de palabras encontradas, que en la medida de lo posible trataré de hacer uso de palabras rebuscadas y cuya comprensión se ve bloqueada por relaciones de estilos y no de conocimientos, como suelen asegurar algunas personalidades. Pero  bueno, volviendo al caso de nos atañe, les propongo a continuación, algunas definiciones que sobre nuestro tema han presentado sus padres y estudiosos. Iniciaremos por Fishman; Hymes y el gran Labov. Demos sin más entrada a estos importantísimos estudiosos:  
                     Fishman:  "Es el estudio de las características de las variedades de lengua, las de sus funciones y las de sus hablantes en la medida en que estas tres se interrelacionan, cambian y modifican mutua y constantemente en y entre las comunidades lingüísticas". Establece que la sociología del lenguaje se preocupa de la interacción entre el uso de una lengua y la organización social del comportamiento humano. Las preocupaciones de la sociología del lenguaje interesan y son compartidas por el sistema educacional y el sistema político: cuestiones relacionadas con la educación bilingüe y el reconocimiento de una o más lenguas oficiales en un país o región. Fishman  además, establece una diferencia entre sociología descriptiva y sociología dinámica. La sociología descriptiva busca responder la pregunta  ¿quién habla (o escribe)?, ¿qué lengua, a quién, cuándo, y con qué finalidad?
              Hymes: muestra las carencias del desarrollo de la lingüística en general y de la sociolingüística en particular en el país donde éstas han ostentado considerables avances, señalando al mismo tiempo las tareas a que la disciplina lingüística y la teoría sociolingüística deben apuntar. Considerando la importante función del lenguaje en la sociedad actual y el distanciamiento que ha habido entre la lingüística como estudio científico del lenguaje y la vida social de la que éste hace parte, el autor se refiere a problemas sociales como la discriminación, el clasismo, la inequidad social y la imposición de una variedad lingüística, manifestados de manera particular a través del lenguaje e, incluso, dirigidos a través de éste. En este sentido, argumenta la importante misión social de la lingüística y del lingüista en la crítica de fenómenos de inequidad y en concienciar sobre esta situación a los individuos de una sociedad, Propone que el acto del habla debe reemplazar el código lingüístico como centro de atención del estudio de las lenguas, y establece que tanto los componentes como las funciones de la actividad comunicativa necesitarían ser identificadas etnográficamente para cada comunidad lingüística, da lugar a un nuevo punto de partida para el análisis de la competencia comunicativa propiamente dicho.
                         Labov: Disciplina que se preocupa esencialmente de explicar la variabilidad lingüística y su interrelación con los factores sociales, así como el papel que esta variabilidad desempeña en los procesos de cambio lingüístico, entendiendo que por otra parte, la heterogeneidad de la lengua es funcional y que el dominio de esa heterogeneidad forma parte de la competencia lingüística de los hablantes.   La Sociolingüística intenta establecer correlaciones, ocasionalmente por medio de la relación causa-efecto, entre los fenómenos lingüísticos y los sociales. A diferencia de la sociología del lenguaje, tiende a explicar los fenómenos sociales por medio de indicios lingüísticos y su objeto central de estudio es el funcionamiento de la lengua dentro de una estructura social. La hipótesis de la que parten estos estudios es que el funcionamiento de la lengua es válido solamente dentro del contexto social, cultural y político en el que se desarrolla y se utiliza. Los estudios de Sociolingüística se llevan a cabo en un plano empírico, con datos recogidos directamente por medio de la observación, y en un plano teórico, a través de intensas reflexiones que llevan a una explicación sistemática de los datos recogidos. Los límites teóricos de esta disciplina son muy difusos y, a menudo, se confunden con otras áreas de estudio afines, como la antropología, la psicología social, la pragmática, el análisis del discurso y, por supuesto, la sociología y la lingüística.



domingo, 17 de junio de 2012

Reseña de la obra “Sintaxis: el siglo XX”



         Saludos, esta publicación tiene por objeto dar a conocer una obra de la autora venezolana Carmen Luisa Domínguez. Es importante dejar en claro que, la reseña es un análisis mío y, cualquier observación o crítica ha de recaer sobre mí. La idea es resaltar los trabajos  de estudiosos de la lingüística y sus áreas integrales. Espero sea de su agrado y dejen sus comentarios.
            Toda corriente lingüística y sus ramificaciones, tiene un origen común en  Saussure, ya que, él propuso una serie de postulados que reenfocaron la visión de la lengua hasta entonces. Sus dicotomías impulsaron la creación de escuelas y círculos de lingüística no solo en Europa, sino también, en Estados Unidos y aunque haya quien proteste sus teorías, no se puede hablar de la lingüística sin apoyar o criticar los postulados del llamado padre de la lingüística moderna. Sobre este particular, a finales del siglo pasado, (XX), la  Dra. Carmen Luisa Domínguez Mujica publicó,  un texto producto de años de investigación y del estudio minucioso de la sintaxis y sus corrientes epistemológicas que, sobre este aspecto de la  lengua se han desarrollado en el mundo occidental. En tal sentido, la misma autora en el prefacio se refiere a su obra como el intento de exponer aspectos importantes de la sintaxis (p. 11).  Por consiguiente el texto se presenta desde el punto de vista estructural; en cinco partes, objetivos y las  teorías de la sintaxis; el estructuralismo americano, de la  gramática general a la generativa; la sintaxis de las funciones y la sintaxis.
            Para efectos de la presente reseña se pretende, esbozar  de forma general, cada una las corrientes inmersas dentro de los estudios de la sintaxis desde la perspectiva de la autora, puesto que propone reflexiones que resultan de interés para los estudios de la sintaxis desde el punto de vista lingüístico y sus teorías subyacentes. En el apartado dedicado a los objetivos y las teorías de la sintaxis, se presentan conceptualizaciones que permiten verificar dos corrientes, a decir, la estructuralista y la funcionalista. Cabe mencionar que la visión impuesta por la teorización de Chomsky en los años sesenta referida al componente sintáctico como el procesador de la experiencia humana o dicho desde el punto de vista pragmático la visión del mundo de los seres de habla en el acto comunicacional, cambió definitivamente la idea que la gramática sólo representa el arte de hablar bien o escribir bien. Surge la necesidad de  evocar a Saussure y sus aportes a la lingüística general y por ende a la sintaxis en particular, al recordar que la lengua es un sistema que permite la expresión de la cual se ha hecho mención más arriba. Ahora bien Chomsky  basándose en las teorías cartesianas parte de la idea de la gramática como un conjunto finito que se combina de forma infinita y que permite la comunicación entre los hablantes de una lengua.
            En tal sentido, en estos postulados de Chomsky surge la llamada gramática generativa, ya hemos conversado sobre ella, la cual parte de la idea de una gramática aplicable a todas las lenguas del mundo, es decir, una sintaxis universal. Sin embargo, los estudios  sobre la sintaxis no giran en torno a los postulados chomskianos, puesto que el Círculo Lingüístico de Praga en 1929, propuso el primer acercamiento a la teoría funcionalista de la lengua. Cabe recordar entonces que según los funcionalistas la lengua es una capacidad social. En el capítulo dedicado al estructuralismo americano a través de sus principales teóricos y por ende los postulados que lo sustentan como corriente dentro de la lingüística en el aspecto sintaxis. Un dato curioso, es la adjetivación dada por la autora a cada uno de los miembros de esta corriente. Dentro del estructuralismo se observa la rigurosidad como una característica determinante de ésta. Resulta oportuno recordar  que el estructuralismo americano surge como una respuesta al europeo, y su principal tarea es la de describir las lenguas indoamericanas, es así como, Hockett (1974) propone la necesidad de buscar una gramática diferente, que permita la descripción de las lenguas indoamericanas.
            Al respecto,  Sapir (1975) expresa que la lengua es variable y por consiguiente posee rasgos únicos e irrepetibles en cada ser humano. Lo antes expuesto le sirvió al estructuralismo americano para describir las características de las lenguas foráneas al inglés americano, es decir, a las lenguas amerindias. Por otro lado las descripciones realizadas se basaron en el carácter sincrónico y no diacrónico ya que dichas lenguas no poseían registros escritos que permitieran analizar la variación histórica de las mismas.  Harris, Bloomfield, Hockett y Boas, junto a Sapir, marcaron las líneas de una corriente sintáctica, de tipo estructuralista e inmersa en las corrientes descriptivistas de la lingüística desarrollada hasta la mitad del siglo pasado en Norte América. En la misma línea, la autora presenta un recorrido por la sintaxis de las formas, es decir, de la gramática general a la generativa propuesta por Chomsky en los años sesenta, y, que cambió la manera de ver el estudio de las estructuras gramaticales. La lingüística transformacional propuesta en el pensamiento y teoría de  Chomsky mantiene un criterio racionalista y cognitivo, porque se dirige específicamente a la interpretación razonada e intelectual del proceso de la lengua y el lenguaje, siendo fundamental la representación de una actitud procedimental,  la cual surge como  producto de una labor práctica. Debido a la interacción constante entre el pensamiento y la praxis verbal.
            Es indudable que la actividad  racionalista como su nombre lo indica
está condicionada por estructuras básicas innatas, derivadas de la capacidad  hemisféricas de asimilar la información, permitiendo la adquisición de experiencias empíricas que al ser almacenadas en el cerebro puedan exteriorizarse a través del habla y el lenguaje. Ambos procedimientos involucran a su vez, la existencia de una postura mentalista en Chomsky, porque reflejan un postulado teórico del lenguaje y el aprendizaje.  En este contexto, el proceso cognitivo se le  vincula a la asimilación de los datos como punto de partida para incorporar el papel de las capacidades intelectuales para trasladar las estructuras simbólicas como a las formales, tal es el caso de la gramática que se apoya en la intuición como referente teórico-cognitivo de Chomsky. Cabe acotar, que las estructuras lingüísticas del ser humano, generan nuevos conocimientos, por intermedio del razonamiento deductivo y partiendo de esta situación,  surge la teoría chomskiana y la conductista. 
            La primera se sustenta en un criterio racionalista y cognitivo, que define al proceso lingüístico transformacional y por ende hace énfasis en la relación del pensamiento y del lenguaje, promoviéndose así la complejidad del pensamiento racionalista clásico, para dar paso a una labor cognitiva que trasciende, cuando el lenguaje logra convertirse en un proceso articulado con una estructura que genera la posesión de conciencia o conocimiento en el momento de desarrollarse la labor lingüística. De manera similar,  el concepto de innatismo se encuentra presente en el ser humano porque la estructura mental del individuo mantiene un principio generativo de actividades lingüísticas, en la que el concepto de innatismo  se concreta en que los elementos innatos determinan el desarrollo intelectual del individuo, permitiéndole canalizar su pensamiento y habilidades en el manejo de códigos especializados  como el lenguaje, especificándose una dicotomías en cuanto a la influencia de los elementos que nacen con el sujeto y los adquiridos en el medio donde éste convive.
            Una vez revisado algunos aspectos de la gramática generativa transformacional de Chomsky, parece justo revisar ciertos rasgos o características que posee la sintaxis funcional. Al respecto, Domínguez define a esta corriente como la que se ocupa de establecer las unidades que intervienen en el discurso (p.95), es decir, que su campo de acción es el nivel discursivo de los procesos comunicacionales que se producen en un contexto determinado de la cadena interaccionar. En consecuencia la sintaxis funcional toma en consideración los postulados dicotómicos de Saussure. De igual forma, incluye dentro de la sintaxis funcional, al Círculo Lingüístico de Praga,  es de recordar que este grupo de estudiosos de la lingüística determinaron que la predicación representa un acto sintagmático, que permite la aparición de la clausula, por consiguiente es el acto de habla en sí mismo. Pero en estudios posteriores le agregaron a través de Mathesius, afirma que la oración es una cadena sintagmática que posee estructura y jerarquía.
             Halliday , postula una gramática de la lengua y del habla. En tal sentido, plantea la diferenciación de ha de existir entre lo lexicogramatical, lo fonológico y lo textual. Para lo cual plantea una analogía entre éstos, es decir, que  a una oración le corresponde lo lexicogramatical, a una sílaba lo fonológico y al texto al sistema semántico. Si bien es cierto que no se puede desligar totalmente uno del otro, no se puede pretender que sólo lo lexicogramatical es parte de la oración, o que lo textual implica un segmento único de la semántica. Y aunque pareciera contradictorio, la respuesta es simple, ninguna persona produce un texto de forma aislada o seccionada, puesto que la enunciación implica una especie de entramado entre lo fonológico, lo lexicogramatical y lo textual propiamente dicho. En consecuencia las teorías de Halliday buscan no un punto de encuentro entre estos sistemas, sino la clarificación de lo que realmente es la significación dentro de la producción tanto de  forma oral como escrita. Resulta interesante el hecho de que el sistema textual consta de dos partes, a decir, el sistema  temático y el de información. Éstos contribuyen a la estructuración interna del texto. Y el sistema temático se manifiesta a través del lexicogramatical. La escuela inglesa determinó que este sistema es el encargado de expresar el contenido de una clausula. Por consiguiente tratar de desligar una oración del cotexto, parte superficial del texto, y el contexto no puede de forma alguna representar el significado real de un texto. 
Otro aspecto destacado por la investigadora, es la delimitación que al parecer hace a título personal de lo que para ella es la sintaxis. Expresa que la sintaxis es todo un componente discursivo del que dispone cada ser de habla, y el estudio del modo de articulación de los mensajes, y, que la gramática debería estar enmarcada hacia la descripción acertada de la competencia lingüística. Concluye diciendo que la sintaxis cumple una serie de tareas que giran en torno a la semiología del discurso, al tener  como función describir y explicar opciones estructurales, reglas sistémicas y las características del sistema como tal.  Se puede determinar entonces que la Dra. Domínguez parte de un hecho histórico para llegar a expresar su apoyo a las teorías funcionales sistémicas de los actos de habla  y por ende enmarcada dentro de los estudios discursivos.    
REFERENCIAS CONSULTADAS
Domínguez M., Carmen L. (1998). Sintaxis: el siglo XX. Mérida: Universidad de Los Andes. Consejo de desarrollo científico, humanístico y tecnológico.

jueves, 7 de junio de 2012

La Gramática Generativa a través de la Mirada de la Lingüística


Es propicio agradecer a Dios y a la Virgen por permitir compartir con tan selecto grupo, esta disertación que lleva por título GRAMÁTICA GENERATIVA A TRAVÉS DE LA MIRADA DE LA LINGÜÍSTICA; y con  todos ustedes, personas de primera línea, que han asumido la lingüística como parte de la  vida o simplemente curiosos por lo que pueda publicarse acá.  Cabe recordar que la lingüística ha sido catalogada como una ciencia blanda o inexacta. Ya que  una serie de teorías abarcan todos los aspectos relacionados con  la lengua. Vista así pareciera casi una osadía revisar algunos aspectos que  se relacionan con las teorías de Noam Chomsky y sus universales lingüísticos. Sin embargo, se intentará dilucidar en base a autores y postulados, sí realmente la llamada gramática generativa  puede ser aplicada a todas las lenguas.
 Ahora bien, desde la óptica de los estudios  lingüísticos,  resulta  interesante plantearse varias interrogantes:  ¿Cómo desarrollar una gramática capaz  de dar respuesta a las necesidades de la cada una de las lenguas del mundo?, ¿qué pautas establecer desde la lingüística como elemento dinamizador y fundamentada en los procesos reales del lenguaje? y ¿cuáles pueden ser los elementos que pueden ser desechados por irrelevantes o más aun cuales son las fórmulas propuestas para cumplir con la gramática universal del lingüista norteamericano?
 De lo anterior, sin duda, se desprende una nueva interrogante ¿cuáles son las bases que tienen otros estudiosos de la lengua para señalar la posibilidad o no de la gramática generativa? Es indudable que quien se las presenta no puede por si solo afirmar o negar  la veracidad de   las teorías  de Chomsky sin caer en lo absurdo y la arrogancia, propias de quien cree que por leer un poco ya es experto en la lingüística. En respuesta a estas cuestiones, y como resulta de interés colectivo, se cree pertinente,  a la luz de la  razón, citar y comparar  a través de la presente disertación la visión que al respecto presenta Halliday en su obra El Lenguaje como Semiótica Social: la interpretación social del lenguaje y del significado (1994). En ella se concentra de forma clara la postura de este autor frente al proceso del lenguaje, que reúne las perspectivas de un sistema de tres estratos: la gramática, la semántica y la fonología (pág. 55). Contiene, además,  palabras cargadas de fuerza, radicalidad, y certeza, que asumidas desde la gramática generativa  se pudieran ver reducidas a esquemas matemáticos.  En este sentido, hombres y mujeres, de distintas visiones, encuentran en las teorías sobre la lengua, desarrolladas  por estos la  inspiración para sus proyectos de transformación de la lingüística, destacan, entre otros: M.A.K Halliday (1978); Navaja de Occan (1987); Langacker (1991);   Lakoff y Johnson (1981). Ellos siguen ideas que han tenido  un impacto positivo en el mundo de los estudios lingüísticos. Cabe destacar que parte de las teorías propuestas por Noam Chomsky  tiene una vigencia incuestionable. Ejemplo de ello, la relativa al innatismo y los procesos de adquisición del lenguaje. Sobre este particular ningún autor  presenta discrepancias sustentadas en aspectos fiables.
      Sin embargo, al revisar la gramática generativa (1965)  surgen una serie de cuestionamientos que han dejado en una situación de difícil defensa de la teorización del lingüista norteamericano. Al  respecto  de ello, éste plantea la universalidad de la gramática como un producto propio de cada lengua. Es así como, se plantea entonces los llamados universales lingüísticos. Es decir, ¿qué en un mundo en el cual aún no se han contabilizado las lenguas, y más aún,  muchas lenguas no poseen representación gráfica como el caso del Romaní o lengua de los gitanos, según la teoría generativista ha comprobado que con un análisis sintáctico matemático  arbóreo posee rasgos universales? Surge la duda lógica ¿cómo? La disertación de las teorías de  Chomsky sobre la gramática generativa transformacional. Resultan ampliamente  cuestionadas y rebatidas por Halliday. A decir que: una teoría funcional no es una teoría sobre los procesos mentales que concurren en el aprendizaje de la lengua materna; es una teoría acerca de los procesos sociales que confluyen en él (pág.29). En consecuencia la adquisición de la lengua materna es resultado según el autor de la interacción con los miembros de una sociedad o comunidad de habla. Nadie niega la capacidad innata.
              En  cualquier acción que se produzca sonido con un propósito definido (llamar la atención) es  lenguaje. Y eso no se puede analizar desde la sintaxis. Es así como para Halliday (pág.33 - 34) el lenguaje tiene que interpretar todas las experiencias, reduciendo todos los aspectos  del mundo que rodea al hablante. Además, tiene que expresar las relaciones lógicas elementales. Hacer énfasis en la participación  de acuerdo con los lineamientos del discurso.  Todo ese proceso ocurre de forma simultánea. Es imposible pensar y hablar o viceversa. Son una especie de dicotomía evocando a Saussure (1916). En este mismo orden de ideas, las teorías del contexto de la comunicación propuesta por Searle (1969) y Austín (1962) en las cuales se describe las perspectivas del hecho lingüístico. Se dice que está determinado  por una serie de procesos sociales y psicológicos que entran en juego al momento de la comunicación.  Entonces  resulta obvio a decir de Berruto (1979) que estos hallazgos debilitan considerablemente  la teoría de  actuación propuesta por Chomsky. Es oportunisimo recordar que  estos han contribuido a los estudios pragmáticos.   De Alzuru (1992) sostiene que no se puede seguir oponiendo la noción de competencia lingüística a la de actuación, ya que junto a ella, hace falta una competencia comunicativa que permita evaluar la escena para poder actuar correcta y apropiadamente.  Se deduce que es improbable que una gramática universal sea capaz de describir  los contextos comunicacionales, puesto que influyen en él aspectos de índole cultural claramente diferenciados de una cultura a otra.
             Ahora bien, para Navaja de Occam, las condiciones que debería cumplir toda buena teoría son tres: primero, economía; es decir de todas las teorías que explican igualmente bien un mismo conjunto de hechos es preferible la más simple. Segundo; motivación o neutralidad, se refiere al hecho de que los esquemas y conceptos propuestos deben estar justificados en hechos bien establecidos, independientes de los hechos que se pretendan estudiar y suficientemente generales o sin simplemente hipótesis ad hoc.    Y por último, la predictividad; la teoría debe permitir conocer o anticiparse a hechos que vayan más allá de lo puramente observado. Es decir, que dicha teoría no sea una pura descripción de lo observado con otras palabras diferentes de las utilizadas para describir dichos hechos.    Esta aparente digresión, permitirá explicar el meollo  de los aspectos no universales que han sido propuestos por el lingüista norteamericano. Es así como, el mismo  Navaja de Occam   refuta con hechos  a través del siguiente ejemplo: entre las lenguas del mundo se  encuentran diversidad en el orden sintáctico dominantes en cada lengua: SVO, VSO, SOV, VOS,... (V = Verbo, S = Sujeto, O = Objeto). Por lo que el orden sintáctico SVO no es universal (de hecho SOV parece ser el más frecuente). Como es sabido Chomsky acepta que una cláusula se divide en un sintagma nominal sujeto y un predicado verbal. Sin embargo las lenguas VSO (y OSV) representan un problema porque en ellas aparentemente el sujeto rompe la continuidad del predicado verbal.
             Lo anterior  plantea un grave problema en los diagramas de flechas de los análisis sintácticos tan típicos de la gramática generativa. Para solucionar este y otros problemas Chomsky propuso que la lengua consta de dos componentes la forma superficial (o exteriorizada) o E-lengua, es decir, lo que se dice y lo que aparece descrito en las gramáticas y por otra parte el esquema mental profundo subyacente a una frase o estructura profunda (interirizada) I-lengua. Así ,según Chomsky, para explicar la sintaxis se  requiere siempre ambos niveles.   Apoyado en esta idea Kayne (1994) propone que la E-lengua puede mostrar SVO, SVO, VSO, SOV, VOS,... mientras que la I-lengua universalmente tiene estructuras SVO, esto soluciona el problema de los esquemas sintácticos, pero sugiere que una proposición muy fuerte viene a decir que los hablantes de lenguas VSO (como las lenguas semíticas, el bereber y las lenguas mayas) sintetizan las frases según SVO de una manera sumamente antinatural las reconvierten mentalmente en otro tipo.  “El hombre vio a la mujer”  es lo que piensa, pero dice, “el mujer vio a la hombre”.
             Como si lo anterior fuera poco, Langacker. (1991: 518,n.8), sostiene que a pesar de que Chomsky hace uso de la lingüística cognitiva, ésta postula que carece de sentido contemplar la gramática como un mecanismo que manipula las estructuras puramente formales y que no remite ni al significado ni a la fonología, que, en el fondo, son los dominios esenciales del lenguaje.  Como interesados en la lingüística y sus enfoques metodológicos  se debe estar claro que desde el principio todas las teorías  siempre han tenido repercusiones en la ciencia del lenguaje. En todas las épocas, los lingüistas  han influido en la concepción que el mundo posee sobre la misma. Si algo se requiere tener presente es que, el teórico norteamericano Noam Chomsky  hizo grandes aportes a la lingüística.  Y que su posición sobre la adquisición del lenguaje es, casi, mundialmente aceptada. 
 Lo que se le discute es el hecho de estar  ante una  realidad a la que ningún estudioso de la lingüística puede sustraerse, y es que la gramática no tiene un carácter universal porque las lenguas son diferentes sintáctica y morfológicamente hablando. Y además, el contexto social, cultural y situacional  de los procesos de la comunicación no son de ninguna manera universalmente iguales. A pesar de vivir en el siglo XXI y en  un mundo globalizado. Por eso, todo lingüista  responsable está llamado   a implicarse en este ámbito de la realidad de los procesos lingüísticos. Por último, y en razón del espacio, se les quiere  convidar a investigar la realidad de las teorías que engloba la lingüística moderna. No todo está dicho, no todo está comprobado. Es posible que este sueño, para muchos sea  una utopía en medio de la complejidad de la lengua. Pero es factible que alguno de los lectores, si se interesa realmente pueda postular la verdad de la ciencia de la lengua.  
 Gracias por leer mis reflexiones. 

 FUENTES CONSULTADAS

     De Alzuru, C. (1992).  Lingüística aplicada. Caracas: Universidad Nacional Abierta.

      Cuenca, M. y Hilferty, J. (1999) Introducción a la lingüística cognitiva. Barcelona: Editorial Ariel lingüística.

      Halliday, A. (1994)  El lenguaje como semiótica socialLa interpretación social del lenguaje y del significado. Bogotá: Fondo de cultura económica Ltda.

      Moure, T. (2001) Universales del lenguaje y linguo- diversidad: Barcelona: Ariel lingüística.

      Delmastro, A.; Salazar, L. y  Batista, J. (2003) Una aproximación al pensamiento  racionalista en Chomsky. Artículo. Revista Lingua  Americana. Año VII Nº 12, 61-85    


sábado, 2 de junio de 2012

La Lengua como Entidad Social

       La lengua,  o al menos el lenguaje, es parte indisoluble de nuestra existencia. Ella es muchas veces ignorada, vejada y hasta humillada por sus usuarios que sin darse cuenta, dependen de ella para vivir en sociedad como del oxigeno para mantener el aliento de vida.  Sin lengua es imposible la sociedad, siendo un tango egocéntrico, me atrevo a comparar la lengua con la familia. Ya que de esta última, la familia,  se dice que es la base fundamental de la sociedad, lo que para los cristianos católicos representa Cristo, es decir, el núcleo y culmen de la existencia. Similar a ellos es la lengua en la sociedad. De allí que el axioma que expresa que es imposible la no comunicación resulta cierto o por lo menos luce irrebatible en el momento presente. Les presentaré un ejemplo, tengo un amigo canadiense, específicamente de la provincia de Quebec, lo que significa que es de habla francesa e inglesa a la vez. El y yo conversamos por las redes sociales y nos vemos obligados para comunicarnos, evidentemente por yo no poseer el dominio completo de ninguno de sus dos idiomas ni él del mio, a hablar haciendo uso de los tres. Este ejemplo nos muestra la necesidad de comunicación del que somos victimas y muchas veces victimarios de una o varias lenguas, que poseemos los seres humanos. De esta reflexión surge el que crea firmemente que la lengua es una entidad social  que negocia a su antojo con nosotros y que los lexicógrafos, luchan sin remedio por registrarla. Como el medio que ella utiliza es un ser humano, ella está viva, de allí el que me atreva a definirla como entidad social y no solo como participe o medio de comunicación.
         Esta efímera reflexión, depende de los comentarios que ustedes hagan y de sus propias percepciones sobre la verdadera función de lengua en nuestro existir. Consideremos que  medio evoluciona, y ella se adapta a todos nuestros antojos, pero no es ni en lo más fugaz, nuestra esclava. creo que en tal caso somos nosotros dependientes de ella y de sus antojos. Porque como vive anclada en algún lugar de nuestra masa encefálica, y es ésta la que nos conduce, hace de la  lengua una necesidad de dependencia, como muchas otras cosas de nuestra existencia, pero no hay manera de librarnos y no queremos vivir sin ella. Porque vivir sin lengua significa que somos parias, o dicho de otra manera, sin patria ni lugar. La lengua nos delata, nos identifica, nos amarra a un lugar y a un momento histórico sin pedirnos permiso ni participarnos. Finalmente hoy les diré que, la lengua nos acompaña a lo largo de nuestro viaje y justo cunado llegamos al final, se va sin que al parecer le importemos mucho.