Estimadísimos lectores, haré un alto a nuestro recorrido por la Sociolingüística porque leí algo que me causó asombro y a la vez tristeza. En un diario de circulación nacional, en Venezuela, específicamente, Últimas Noticias, en su espacio Publicidad lo siguiente: Vea ¡HOY! A la Dip. Ana Elisa Osorio MIEMBRA de la Dirección Nacional de PSUV... Evidentemente, el término "MIEMBRA" es un destrozo de nuestra lengua. Tal fue el asombro que busque todas la posibilidades de justificar tal falta. A continuación, les dejo todas las acepciones que para ese sustantivo registra el DRAE:
miembro.
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Entiendo que ciertas personas tratan de diferenciarse del grueso humano, sin embargo, hay cosas que resultan complicadas y hasta mal sonantes al hablar o al expresarnos. Este ejemplo me otorga la libertad de aclarar algunos detalles sobre nuestra lengua. Inicialmente los sustantivos, nombran entidades reales o abstractas, entre las reales, los nombres de personas, María, Mario, Ramón, Ramona. Entre las abstractas, miembro, músico, estudiante, y pare usted de cuantificar. No se puede ser miembra, música o estudianta debido a que estos son epicenos, eso significa que no poseen determinación personal. Por tanto, no podemos en favor del feminismo, lo cual es muy respetado, ya que la igualdad es algo que apoyo y además espero sea una realidad. Pero nada justifica dañar nuestro idioma. Si seguimos tratando de hacer diferencias terminaremos aislados. Les daré un ejemplo, México mantuvo por mucho tiempo un marcado acento de sus rasgos léxicos, ese pequeño detalle, abrió la posibilidad de quedarse solos y requerir traductores en un lapso de 50 años, por esa vía se dirige Argentina, por cambiar la sílaba tónica. Y que quede claro, no es una cuestión de dependencia sino de pertenencia. Todos estarán de acuerdo, salvo algunos, que somos una comunidad lingüística bien compacta. Sería una lastima quedar fuera de ella por luchas mal enfocadas.
La igualdad sexual o de género, como suelen llamarle, no se gana cansando al hablante o al lector: estudiante y estudianta, músico y música, miembra y miembro. Esa forma errada de hacerse notar, a mi parecer, causa mayor discriminación porque indirectamente, produce aversión en aquel que tiene que expresarse. Imaginemos una novela de Julio Cortázar, "Rayuela", teniendo que diferenciar entre unos y otros. No tiene sentido, en caso de apoyar eso, les propongo hacer una lista de sustantivos neutros, es decir que no tengan género. Aquí algunos que me ocurren: estudiante(neutro) estudianta(femenino) estudianto (masculino); docente (neutro), docenta (femenino), docento (masculino).
Esos ejemplos los escribí para que lean y vean lo feo y mal sonantes que podemos llegar a ser si continuamos DAÑANDO nuestra maravillosa lengua. Disculpen el grito. Tratemos de defender una unidad lingüística, el español o castellano, como prefiramos, ya que son sinónimos, es decir lo mismo. Hasta la próxima publicación
Qué buen artículo. Gracias por publicarlo
ResponderEliminarque bien lenipez! excelente.... se deben prender las alarmas o terminaremos hablando anarquicamente utilizando treminologias alocadas que solo conducen a un desfiladero linguistico.... por cierto, quien toca el arpa es un arpista o arpisto?... saludos amigo mio
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